{"id":3052,"date":"2026-07-10T20:41:10","date_gmt":"2026-07-10T23:41:10","guid":{"rendered":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/?p=3052"},"modified":"2026-07-10T20:41:12","modified_gmt":"2026-07-10T23:41:12","slug":"agronegocios-de-newconomics","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/agronegocios-de-newconomics\/","title":{"rendered":"Agronegocios de Newconomics"},"content":{"rendered":"<p>En diciembre de 2024 particip\u00e9 en un seminario internacional para plantear que la transformaci\u00f3n de los sistemas alimentarios requer\u00eda algo m\u00e1s que diagn\u00f3sticos compartidos. Propuse una agenda m\u00e1s concreta, capaz de combinar sostenibilidad, innovaci\u00f3n, inversi\u00f3n, cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica y participaci\u00f3n activa del sector privado.<\/p>\n\n\n\n<p>Las recientes conferencias de IFAMA 2026 y FAO Smart Farming 2026 muestran que esa discusi\u00f3n ha madurado. No porque haya cambiado el problema de fondo, sino porque comienza a aparecer con mayor claridad el tipo de respuesta institucional, tecnol\u00f3gica y productiva que ser\u00e1 necesario construir.<\/p>\n\n\n\n<p>La Conferencia Mundial de IFAMA consider\u00f3 que los sistemas agroalimentarios deben responder simult\u00e1neamente a incertidumbre clim\u00e1tica, volatilidad de precios, tensiones geopol\u00edticas, cambios demogr\u00e1ficos estructurales y cambios de los patrones de consumo,<strong>&nbsp;<\/strong>riesgos sanitarios y nuevas tecnolog\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>La Conferencia Global de FAO sobre Agricultura Inteligente, realizada pocos d\u00edas despu\u00e9s en Roma, abord\u00f3 el mismo desaf\u00edo desde otro \u00e1ngulo: c\u00f3mo aprovechar los datos, la inteligencia artificial, la digitalizaci\u00f3n, la agricultura de precisi\u00f3n y las nuevas herramientas tecnol\u00f3gicas para construir sistemas agroalimentarios m\u00e1s sostenibles, productivos e inclusivos.<\/p>\n\n\n\n<p>La convergencia entre ambas conferencias es significativa.<\/p>\n\n\n\n<p>IFAMA habl\u00f3 de resiliencia. FAO habl\u00f3 de agricultura inteligente. Pero ambas apuntaron hacia una misma conclusi\u00f3n: la transformaci\u00f3n agroalimentaria no ser\u00e1 exitosa si se limita a grandes empresas, grandes plataformas tecnol\u00f3gicas o grandes unidades productivas. Debe llegar tambi\u00e9n a los peque\u00f1os productores.<\/p>\n\n\n\n<p>Este es un punto decisivo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los peque\u00f1os productores no pueden ser tratados como beneficiarios marginales de la modernizaci\u00f3n agr\u00edcola. Son parte esencial de la producci\u00f3n, del empleo rural, de la seguridad alimentaria, de la ocupaci\u00f3n territorial y de la estabilidad social. Si quedan fuera de la nueva econom\u00eda agroalimentaria, la transformaci\u00f3n ser\u00e1 incompleta. Y probablemente tambi\u00e9n ser\u00e1 pol\u00edticamente fr\u00e1gil.<\/p>\n\n\n\n<p>La agricultura inteligente no puede consistir solamente en introducir sensores, plataformas digitales, im\u00e1genes satelitales, inteligencia artificial o sistemas de trazabilidad. Debe traducirse en mejores decisiones productivas, mayor acceso a mercados, reducci\u00f3n de riesgos, financiamiento adecuado, mejores ingresos y mayor capacidad de adaptaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>All\u00ed resuena un mensaje de estas conferencias: la transformaci\u00f3n de los sistemas agroalimentarios requiere una nueva generaci\u00f3n de alianzas p\u00fablico-privadas.<\/p>\n\n\n\n<p>El sector p\u00fablico conserva un papel indispensable. Debe definir prioridades, construir marcos regulatorios, invertir en bienes p\u00fablicos, fortalecer instituciones sanitarias y fitosanitarias, promover infraestructura f\u00edsica y digital, reducir asimetr\u00edas y orientar la transformaci\u00f3n hacia objetivos de desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el sector privado aporta inversi\u00f3n, conocimiento de mercado, capacidad de gesti\u00f3n, tecnolog\u00eda, innovaci\u00f3n, log\u00edstica, financiamiento, escala y contacto con cadenas de valor reales. Sin \u00e9l, muchas iniciativas seguir\u00e1n siendo ejercicios piloto que muestran posibilidades, pero insuficientes para transformar sistemas.<\/p>\n\n\n\n<p>El problema ya no es solamente generar innovaci\u00f3n, sino escalarla. Durante a\u00f1os se han desarrollado proyectos, plataformas, experiencias demostrativas y soluciones tecnol\u00f3gicas valiosas. Muchas funcionan en condiciones controladas o en territorios espec\u00edficos. El desaf\u00edo es convertirlas en modelos sostenibles, replicables y financieramente viables.<\/p>\n\n\n\n<p>Para eso se necesitan alianzas m\u00e1s sofisticadas.<\/p>\n\n\n\n<p>No alcanza con convocar al sector privado a una mesa de di\u00e1logo. Tampoco con dise\u00f1ar programas p\u00fablicos a los que luego se invita a las empresas a sumarse. Las alianzas modernas deben estructurarse alrededor de objetivos compartidos, responsabilidades claras, incentivos adecuados y resultados verificables.<\/p>\n\n\n\n<p>Deben permitir que los gobiernos orienten, que las empresas inviertan, que la academia aporte conocimiento, que las instituciones financieras reduzcan riesgos, que los organismos internacionales catalicen cooperaci\u00f3n y que las organizaciones de productores participen desde el dise\u00f1o de las soluciones.<\/p>\n\n\n\n<p>La inclusi\u00f3n no se logra simplemente declarando que los peque\u00f1os productores son importantes. Se logra cuando las soluciones responden a sus restricciones reales: escala, acceso limitado al cr\u00e9dito, baja conectividad, falta de asistencia t\u00e9cnica, dificultades log\u00edsticas, escasa informaci\u00f3n de mercado, vulnerabilidad clim\u00e1tica y limitada capacidad para absorber riesgos tecnol\u00f3gicos o financieros.<\/p>\n\n\n\n<p>Una agenda efectiva de agricultura inteligente debe partir de esas condiciones. Debe preguntarse c\u00f3mo se financia la adopci\u00f3n tecnol\u00f3gica, qui\u00e9n presta asistencia t\u00e9cnica, c\u00f3mo se comparten los datos, c\u00f3mo se protege al productor, c\u00f3mo se remunera la mejora de calidad, c\u00f3mo se facilita el acceso a mercados y c\u00f3mo se distribuyen los beneficios dentro de la cadena de valor.<\/p>\n\n\n\n<p>La gobernanza de datos ser\u00e1 especialmente importante.<\/p>\n\n\n\n<p>Los datos agr\u00edcolas se est\u00e1n convirtiendo en un nuevo activo estrat\u00e9gico. Pueden ayudar a mejorar rendimientos, anticipar enfermedades, optimizar el uso de agua y fertilizantes, verificar origen, reducir p\u00e9rdidas, medir huella ambiental y facilitar financiamiento. Pero tambi\u00e9n pueden generar nuevas asimetr\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, la agricultura inteligente necesita reglas, instituciones y confianza. Necesita interoperabilidad, protecci\u00f3n de datos, est\u00e1ndares abiertos cuando sea posible, transparencia en el uso de la informaci\u00f3n y mecanismos que permitan que el valor generado por los datos llegue tambi\u00e9n a quienes trabajan la tierra.<\/p>\n\n\n\n<p>IFAMA agreg\u00f3 otro elemento fundamental: resiliencia. La transformaci\u00f3n agroalimentaria no puede medirse solo por eficiencia. Un sistema puede ser eficiente y, al mismo tiempo, fr\u00e1gil. Puede producir mucho, pero depender excesivamente de pocos insumos, pocos mercados, pocas rutas log\u00edsticas, pocas tecnolog\u00edas o pocos proveedores.<\/p>\n\n\n\n<p>La resiliencia exige diversificaci\u00f3n, capacidad de adaptaci\u00f3n, instituciones confiables, cadenas de suministro m\u00e1s robustas, mejor gesti\u00f3n del riesgo clim\u00e1tico, sistemas de alerta temprana, financiamiento adecuado y productores con capacidad real para responder a shocks.<\/p>\n\n\n\n<p>En ese marco, los peque\u00f1os productores deben ser vistos tambi\u00e9n como parte de la resiliencia del sistema. Integrarlos mejor no es solamente una obligaci\u00f3n social. Es una condici\u00f3n para construir sistemas agroalimentarios m\u00e1s equilibrados, m\u00e1s extendidos territorialmente y menos vulnerables.<\/p>\n\n\n\n<p>Am\u00e9rica Latina tiene aqu\u00ed una oportunidad evidente.<\/p>\n\n\n\n<p>La regi\u00f3n posee recursos naturales, capacidad productiva, conocimiento agroindustrial, empresas din\u00e1micas, instituciones tecnol\u00f3gicas relevantes y un papel creciente en la seguridad alimentaria global. Pero esa posici\u00f3n no garantiza por s\u00ed sola liderazgo futuro. La ventaja agroalimentaria de los pr\u00f3ximos a\u00f1os depender\u00e1 cada vez m\u00e1s de la capacidad de combinar producci\u00f3n primaria con tecnolog\u00eda, trazabilidad, bioeconom\u00eda, financiamiento, sostenibilidad, servicios digitales e innovaci\u00f3n institucional.<\/p>\n\n\n\n<p>Argentina, Brasil y otros pa\u00edses de la regi\u00f3n pueden desempe\u00f1ar un papel mucho m\u00e1s ambicioso. Pueden convertirse en plataformas de soluciones para la agricultura inteligente, la inclusi\u00f3n de peque\u00f1os productores, la gesti\u00f3n sostenible de recursos, la certificaci\u00f3n de calidad, la bioeconom\u00eda y la seguridad alimentaria global.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero para eso ser\u00e1 necesario construir alianzas p\u00fablico-privadas con mayor ambici\u00f3n y mayor disciplina. La cooperaci\u00f3n debe ayudar a construir capacidades, no reemplazarlas. Debe permitir que los beneficiarios despeguen por s\u00ed mismos, que los modelos funcionen m\u00e1s all\u00e1 del proyecto inicial y que las instituciones locales puedan apropiarse de los resultados.<\/p>\n\n\n\n<p>En 2024, esa era precisamente la direcci\u00f3n que parec\u00eda necesario tomar. Hoy, el debate internacional la confirma y la vuelve m\u00e1s urgente. Es necesario hacer m\u00e1s y mejor. Y pronto.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En diciembre de 2024 particip\u00e9 en un seminario internacional para plantear que la transformaci\u00f3n de los sistemas alimentarios requer\u00eda algo m\u00e1s que diagn\u00f3sticos compartidos. Propuse una agenda m\u00e1s concreta, capaz de combinar sostenibilidad, innovaci\u00f3n, inversi\u00f3n, cooperaci\u00f3n t\u00e9cnica y participaci\u00f3n activa del sector privado. Las recientes conferencias de IFAMA 2026 y FAO Smart Farming 2026 muestran [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3034,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_acf_changed":false,"footnotes":""},"categories":[3],"tags":[],"class_list":["post-3052","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-newconomics"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3052","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3052"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3052\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3053,"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3052\/revisions\/3053"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3034"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3052"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3052"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/carlosmagarinos.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3052"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}